
Ocupando un gran solar en la calle de las Monjas, se levantan el Convento y la Iglesia de monjas Concepcionistas Franciscanas de la localidad de Membrilla.
Su fundación fué obra de Francisco Camacho Martín, vecino de la villa que al no tener descendencia propuso en 1609 la fundación de un monasterio femenino. La propuesta fue recogida por una comunidad de monjas de Villanueva de la Fuente, que vió a su alcance la posibilidad de mejorar su vida diaria, ya que subsistían a duras penas, sometidas a al excesiva escasez de medios en el lugar que moraban y a la presión del Vicario de Alcaraz.
Membrilla suponía una buena prespectiva, pues en la localidad no había ningún otro convento femenino y el pueblo era considerado "rico". En 1610 fué autorizado el traslado de estas monjas.













